Durante seis años y con financiamiento de Vital Voices Global Partnership, Fundación Markani entregó fondos de emergencia y acompañamiento integral a más de 260 mujeres y niñas indígenas víctimas de violencia extrema en comunidades del norte salteño.

Desde 2018 hasta 2024, Fundación Markani implementó el Programa de Asistencia para Mujeres y Niñas Indígenas en Situación de Violencia Extrema, financiado por Vital Voices Global Partnership (Estados Unidos). El programa constituyó uno de los ejes centrales de la acción de Markani en el territorio: una respuesta concreta, rápida y culturalmente pertinente ante las situaciones de mayor riesgo vital que enfrentan las mujeres y niñas de comunidades originarias del norte argentino.

Asistencia económica de emergencia a mujeres indígenas víctimas de violencia extrema

¿Qué era el programa y a quiénes llegó?

El programa consistió en la distribución de fondos de emergencia garantizados por Vital Voices Global Partnership, canalizados a través del equipo técnico de Markani hacia mujeres y niñas que habían sufrido daños físicos, psicológicos y sociales como consecuencia de violencias extremas: quemaduras graves, agresiones sexuales, mutilaciones y otras formas de violencia con riesgo vital. Los recursos llegaron principalmente a comunidades indígenas y rurales del norte de la Provincia de Salta, en coordinación con lideresas locales y redes comunitarias de apoyo.

Resultados cuantitativos: impacto medible en comunidades indígenas del norte argentino

Los datos del programa dan cuenta de una intervención de alto impacto y alcance territorial:

El 100% de las solicitantes identificadas dentro del programa accedió a fondos de emergencia, priorizando casos de violencia extrema. El tiempo promedio de respuesta desde la recepción del caso hasta la entrega del fondo fue de 72 horas, lo que permitió acciones médicas y legales inmediatas, reduciendo el riesgo de agravamiento o revictimización. Más de 260 mujeres y niñas recibieron recursos directos provenientes en su mayoría de comunidades indígenas y rurales del norte salteño. 250 mujeres y niñas accedieron a apoyo económico para intervenciones quirúrgicas y reconstrucción corporal —principalmente por quemaduras, cortes y lesiones faciales—, incluyendo traslados y estadías en centros de salud especializados. 53 sobrevivientes contaron con acompañamiento jurídico especializado durante procesos judiciales contra sus agresores, cubriendo honorarios legales y gastos de gestión. 18 familias recibieron apoyo para rehabilitación habitacional, en contextos donde la violencia incluyó destrucción de la vivienda o desplazamiento forzado. 40 mujeres y niñas accedieron a atención psicológica continua con acompañamiento intercultural y enfoque de sanación comunitaria.

Supervisión internacional y certificación de excelencia

En 2024, el equipo técnico de supervisión de Vital Voices Partnership visitó los territorios donde se desarrollaba el programa. Al finalizar la supervisión —que incluyó monitoreo y evaluación del programa, finanzas y rendición de cuentas, y entrevistas en los propios territorios— se extendió un certificado a Fundación Markani destacando la excelencia en la implementación, gestión y rendición de cuentas de la organización. Ese mismo año, en el marco del programa, se entregó una casa prefabricada a una mujer y sus hijos víctima de violencia extrema en la Localidad de Pichanal.

Un modelo replicable de respuesta rápida e intercultural ante la violencia de género

El programa demostró que es posible construir un modelo de asistencia directa que combine rapidez, pertinencia cultural y rigor técnico. La articulación con lideresas comunitarias como mediadoras culturales fue clave para identificar casos, generar confianza y garantizar que los recursos llegaran a quienes más los necesitaban. El convenio con Vital Voices Global Partnership fue renovado anualmente desde 2018, lo que refleja la solidez de la gestión de Markani y la confianza sostenida de un organismo internacional de referencia en la lucha contra la violencia de género.